No es que nos haya encantado la propuesta de Brian Steinhoff, sino que nos ha parecido curiosa. Son imágenes porno camufladas, con patterns florales, para que no consigamos ver nada de la escena original.

En palabras del propio artista este trabajo es una respuesta deliberada a la cada vez mayor accesibilidad a la carnaza visual que fluye libremente entre las marea de un (aparentemente gratuito) Internet. No es tanto una protesta, como un comentario social sobre lo que me gustaría llamar la ‘banalización de la perversión’. Tan solo unas notas al pie en el basurero de la sociedad digital“.