Hoy toca post homenaje a Sylvia Kristel, la actriz que encarnó la adaptación cinematográfica de la novela homónima escrita por Marayat Rollet-andriane.
Nacida en Utrech en el año 1952 y fallecida la semana pasada, fue miss europa en el año 1973 y protagonizó el famoso film en el año 1974. Después de una infancia dura logró un éxito brutal a los 21 años que le hizo ser el centro del mundo cinematográfico de los setenta. Como muestra la recepción que le dedicaron en Cannes:


Sylvia tuvo varios años de éxito en el género soft core e incluso participó en películas importantes como El quinto mosquetero (acompañada de Beau Bridges, Ursula Andress, Cornel Wilde, Ian McShane, Alan Hale Jr., Lloyd Bridges, José Ferrer, Olivia de Havilland y Rex Harrison), y Aeropuerto 79 (con  Alain Delon, Susan Blakely, Robert Wagner, George Kennedy, David Warner, Eddie Albert y Bibi Andersson). Fue un mito sexual para miles de hombres y una referencia para muchas mujeres por sus claras ideas referentes a la liberación sexual del género femenino. Lamentablemente no lo supo gestionar bien y terminó enganchada a la cocaína  como ella misma confesó en su autobiografía o en el documental “Hunting Emmanuelle”

La película que hoy nos ocupa a pesar de haber sido calificada X está considerada como una de las producciones francesas más exitosas de toda la historia con más de 300 millones de espectadores en los cines. ¿Os imagináis una película X en los cines de hoy en día con semejante éxito? bueno creo que podemos reformular la pregunta, ¿os imagináis una película X en los cines de hoy en día?

Lamentablemente el género ha ido muriendo en favor del porno de escenas aunque últimamente hemos visto algún “brote verde” en el considerado “porno para mujeres” de los últimos años.

Aunque muchos críticos la consideran un poco barroca lo cierto es que la película es estupenda y se deja revisitar sin vergüenza. Cuenta la historia de una mujer francesa que se reúne con su marido en Bangkok donde su vida sexual da un vuelco. Son ya historia del cine erótico la escena del squash, la del pub Mile High Club o la de después del combate. Los escenarios están cuidados y dan muchas ganas de visitar Thailandia!

Lo mejor que podemos hacer para homenajear a Sylvia Kristel es volver a ver su gran éxito.

Hay un sillón que ha quedado vacío para siempre. (Como siempre pincha en la última imagen para ver la película)