Es un hecho: dentro del mundo del porno existen tal cantidad de películas iguales que tan solo nombrar una cifra aproximada parece una tarea imposible. Y ya no digo verlas! Se trata de películas carentes de argumento en las que cualquier onomatopeya hace las veces de diálogo, sin banda sonora, con una elección de vestuario hortera (en el caso de que exista) y unas localizaciones y decorados a veces tan cutres y a veces tan ausentes que da la sensación de que no se han parado más de 10 minutos para planificar cada escena. Y esto suponiendo que haya varias, que ya es todo un lujo.

No estoy hablando del porno casero o amateur, no; eso es otro tema. Estoy hablando de lo que la mayoría de la gente entiende por cine porno: actrices recauchutadas, hipermaquilladas, con ropa interior casi siempre de rejilla y taconazos (¿para qué? si se pasan la mitad de la escena a cuatro patas…). El cliché: una imagen distorsionada de la mujer. ¿Y los hombres? Cachas de gimnasio cuyo tamaño de cerebro parece inversamente proporcional al de su miembro viril. Habrá mucha gente a la que le pongan este tipo de cosas y están de suerte, ya que el 90% (si no es más) del contenido pornográfico de la red es para ellos. Y el resto, ¿qué opciones tenemos?

Hace ya algunos años que han ido surgiendo propuestas diferentes y, dicho sea de paso, más cuidadas. Desde las pioneras como Annie Sprinkle hasta nombres más actuales como Erika Lust destacan dentro de la corriente conocida como posporno, porno para mujeres o feminista. En ella comienzan a cuidarse tanto los guiones como el contexto y el casting de las películas. Comenzamos a ver actores y actrices atractivos, a interesarnos por lo que nos cuentan y a ver escenas más detalladas y cuidadas.

Otros grandes ejemplo son los vídeos de X-ART, Hegre-art o de Joymii en los que realmente puedes encontrar verdadera belleza en una escena porno. El comienzo es bueno, pero aun así queda mucho camino por andar. Falta más oferta y variedad en este aspecto.

Cuando buscamos algo de cine porno (o erótico, como prefiráis llamarle…) que ver, es muy dificil encontrar contenido de este tipo, y sobretodo gratis. A partir de ahora, y para ahorraros a vosotros el tener que buscarlo, intentaremos postear todos los contenidos que tenemos guardados y que vayamos encontrando según estas premisas. Intentaremos clasificar todo el contenido según las categorías que iréis viendo en el blog. Ésta por ejemplo, aparecerá dentro de la categoría indie.

Para abrir esta sección, os dejamos una parte de una de nuestras películas favoritas: 9 songs, en la que las escenas sexuales se intercalan con 9 canciones en directo. En ella Margot Stilley fela a Kieran O’Brien hasta que éste eyacula, todo de manera muy explícita. No os queremos desvelar más porque hablaremos de ella en nuestro próximo post.