Desata tus límites con el sado erótico II

Lo prometido es deuda. Como os decíamos ayer, hoy os comentamos como avivar la pasión con vuestra pareja con algunas ideas:

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Enhorabuena. Os habéis decidido por darle una alegría a vuestro cuerpo y vuestra relación. Poco a poco, iréis descubriendo vuestros límites (o mejor aún, que no hay límites) pero aquí os dejamos algunas ideas para adentrarse en este mundo y deleitarse con el placer que el cuerpo humano es capaz de generar.

 

  • Privación sensorial → Algo tan fácil como tener los ojos cerrados ya es una puerta abierta a la extenuación de los demás sentidos. Por ejemplo, se puede empezar con una venda y con la otra persona acariciando, tocando, introduciendo, masturbando, lamiendo… no importa. Tener los ojos cerrados triplicará el resto de sentidos y causará furor orgásmico a ambos. Otra idea es tener música elevada en auriculares para no escuchar lo que nos hace la otra persona o permanecer en completo silencio.

 

  • Ataduras → Con mucho cuidado, precaución y sin pasarse. Recuerda siempre hablar con la otra persona lo que quieres, lo que no te gusta, si algo te aprieta o te molesta. Para principiantes en el sado erótico, con algo elástico que dé la sensación de inmovibilidad en alguna extremidad ya creará el ambiente adecuado de sumisión y dominación necesarios.

 

  • Azotes → No todo vale y no toda la intensidad es recomendable. Para dar hay que conocer cómo y dónde dar. Para empezar, centrarse en las manos y en las nalgas es lo ideal. Totalmente prohibida la parte baja de la espalda (ya sabes, es una zona frágil y para locuras no estamos). Masajea un poco la zona con algún aceite o crema que caliente los músculos y luego procede. Siempre con cuidado, poco a poco iréis experimentando nuevos utensilios y sensaciones.

 

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Lo más importante: hablar.

Aún así, no hay placer más maravilloso que el que se obtiene con deseo hacia la otra persona y con la seguridad de que es algo que estáis haciendo entre los dos. Habla y consulta todo lo que se te ocurre porque te puede sorprender de hasta dónde puedes llegar.

Recuerda que, si no estás emparejado y quieres probar esta experiencia por ti mismo, ponte en manos de profesionales que puedan tratar contigo este servicio. Por ejemplo, en muchas casas de citas, como por ejemplo en cleopatraescorts.com, se puede disfrutar de estas fantasías.