Retomamos el tema “sexo anal” y aprovechamos para traeros esta entrada con más información sobre esta práctica sexual. Suponemos que tras nuestra anterior entrada, algunos/as ya habréis tenido la ocasión de ir entrando en materia. Si no es así, no os preocupéis, que con esta práctica, como con muchas otras cosas, cada uno debe tomarse su tiempo.

¿Qué juguetes son los apropiados para realizar sexo anal?
Los primeros que se nos ocurren son los que tenemos más a mano, en nuestro propio cuerpo: los dedos y la lengua. Confiamos en vuestra destreza para hacer de ellos vuestros aliados, ya que será con los que mejor control de las sensaciones tengamos. Con ellos tenemos una mayor capacidad de ejercer presión, mayor movilidad, y sobre todo nos permiten ver mejor qué estamos haciendo.

Comenzar con unas suaves caricias en el ano nos permitirán relajarlo y mantenernos lo suficientemente excitados como para practicar la penetración.

A esta práctica se la conoce como annilingus o beso negro, que curiosamente también es el título de un cómic porno Mexicano

Cuando ya sabes que te gusta que te estimulen esa zona, puedes pasar a la siguiente fase, en la que puedes utilizar dilatadores o plugs anales. Éstos sirven para estimular constantemente el ano durante el sexo. A los hombres les encanta, ya que así consiguen estimular la próstata y a las mujeres para sentirse doblemente penetradas, como en la imagen a continuación.

De esta clase de juguetes hemos encontrado los siguientes tipos:

  • Vibradores: con los que podemos practicar la penetración con un plus de vibración
  • Masajeadores de próstata: tienen forma de gancho para poder empujar en la zona adecuada, y suelen tener un asa como tope
  • Con ventosa: si queremos realizar la penetración anal a solas, o no tener que estar pendientes de sujetar el juguete, podemos adherirlo al suelo o a una pared y emplear nuestro propio movimiento para hacer la penetración
  • Metálicos: suelen ser usados en bondage, debido a su estética dura. Además los hay con formas muy extrañas
  • Túnel: lo utilizaremos para conseguir una penetración simultánea, ya que contiene un agujero en su interior por el que se puede introducir el pene , algún dedo u otro dildo o vibrador.
  • De joyería: con un elemento decorativo en el tope o extremo que no se introduce. Como por ejemplo los plugs con cola, que simulan el rabo de un animal

Os dejamos un vídeo con algunos ejemplos que nos han fascinado:

También hemos encontrado bastante interesante la práctica con bolas anales. Son una serie de bolas de diferente tamaño unidas por una cuerda y bien aseguradas en cada esquina para evitar que se queden dentro del ano. Insertaremos la primera de ellas con ayuda de  lubricante y después presionaremos los músculos del esfínter para ir metiéndolas todas.

Otra forma de practicar el sexo anal es mediante la utilización de arneses, también llamados strap-ons. Se tratan de dildos que se pueden llevar puestos con un cinturón. Normalmente suelen utilizarse cuando la pareja ya lleva algún tiempo practicando el sexo anal (aunque no siempre es así).

Puede realizarse tanto en hombres como en mujeres. Con este tipo de penetración se consigue que el hombre tenga la sensación de ser penetrado y en mujeres que puedan sentir algo parecido a lo que puede ser tener un pene “propio”entre sus piernas.

Además, existen nuevas versiones que carecen de arnés. Tienen otro extremo que se introduce dentro de la vagina, de este modo podemos conseguir aumentar el placer para los dos miembros de la pareja.

Antes de terminar por hoy con este tema; unas cuantas cuestiones que no habíamos abordado hasta el momento:

Higiene:  Siempre se aconseja la práctica del sexo anal utilizando un condón. Si se efectúa sin condón, en todo caso es resulta imprescindible el máximo nivel de higiene del ano y del recto, así como del pene en el momento de la penetración. La higiene es importante para una buena salud del ano y para la práctica del sexo anal.
El cuidado normal facilita que exista una hidratación natural que permite que la piel que le rodea esté suave y elástica.

Riesgos de practicar el sexo anal: No queremos asustar a nadie; (sino no os invitaríamos a probarlo) pero está demostrado que la práctica de sexo anal es muy propicia para la propagación de infecciones de transmisión sexual o ETS. Esto se debe a que la mucosa rectal es frágil y sensible a las infecciones por virus y bacterias, ya que absorbe las sustancias depositadas en el recto. Esta capacidad de absorción que suele aprovecharse para la administración de medicamentos (supositorios) puede aumentarse involuntariamente mediante una la penetración, ya que podemos provocar pequeñas microheridas.

Os avanzamos que en unos días tendremos una tercera entrega en la que trataremos las posturas más utilizadas para su práctica y otras cuestiones acerca del sexo anal. Aun así, si queréis comentarnos algo o plantearnos vuestras dudas o sugerencias acerca de esta serie de post, recordad que podéis hacerlo mediante un comentario en esta misma entrada o en nuestras redes sociales: Facebook y Twitter. Estaremos encantados de que os pongáis en contacto con nosotros.

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